notas para un concepto híbrido de la lectura.

La reflexión de un no-nativo que bebió de los libros como objeto fetiche y de culto (por cierto ¿no será una biblioteca privada una especie de secuestro del conocimiento?) para comprender que los modelos cambian, que las relaciones con la lectura se modifican, que el gozo privado no entiende de formatos, que los esquemas mentales no pueden imponer el recorrido, que es imprescindible asumir nuevos retos, que las culturas fósiles tienen que dar paso a las renovables, que la magnitud del cambio no puede tener medida de mercancía…

  1. Habitar en zonas fronterizas te permite la transición por lo difuso como único espacio posible. Te permite entornar los ojos y difuminar la imagen para percibir nuevas señales. Leer desde la frontera (analógico-digital) te lleva a apreciar los márgenes, a comprender lo sugerido en cada una de las partes.
  2. ¿Quiénes son los dueños de la lectura?
  3. Leemos convirtiendo palabras en imágenes. Según Laurie Giezer nuestro cerebro usa la información visual de las palabras más que los sonidos. Una vez aprendido el significado de las palabras se reconocen como objetos. La imagen de una palabra, la interpretación fotográfica. No podemos pues separa la lectura de la imagen.
  4. La formalización de la lectura, en un contexto digital, nada tiene que ver con la maquinaria por si misma sino con los mundos que estas nos ofrecen según su labor de interface, con su deriva, con la utilización de estos artilugios para generar un nuevo pensamiento.
  5. En una sociedad dominada por la imagen en todos sus ámbitos y formas ¿deberíamos seguir llamando lectura únicamente a aquello que nos enfrenta con un texto escrito?
  6. Ligados a las estructuras de lo analógico nos resulta difícil comprender que coexisten modelos expandidos de lectura y que estos van a componer nuevas estructuras cerebrales y cognitivas. Asustarse es renegar del componente evolutivo de nuestra especie.
  7. Porque no solo cambia la forma de lectura sino la disposición a la escritura. Y sobre todo la efervescencia de novedosos imaginarios.
  8. Y porque tanto la lectura como la escritura desde los nuevos medios perfectamente generan nuevos objetos, nuevas finalidades.
  9. Sustentar la teoría sobre los nuevos medios únicamente en aspectos mecánicos (de máquina, de dispositivo) es hacerlo desde un reduccionismo que impide la indagación la acción proactiva hacia la búsqueda de nuevos resultados.
  10. ¿Podemos hablar de una lectura distribuida? ¿De una lectura abierta? ¿De una lectura expandida? Una lectura en la que no se necesita la memoria ni el almacenaje sino una lectura en la que todo va fluyendo en una especie de estructura RAM.
  11. La lectura desde el punto de vista del lector más que desde el de las industrias editoriales. La gente necesita estar involucrada en los procesos de creación. Para ello son necesarias herramientas y disposiciones.
  12. La generación bisagra nos movemos entre aguas poco definidas y en las que las turbulencias nos tienen de algún modo atrapados. Lo que termina no se acaba de ir y lo que viene no acaba de llegar. Pero ¿es necesario que algo desaparezca para dar paso a algo nuevo? La coexistencia no solo es inevitable sino enriquecedora.
  13. Hoy no podemos alcanzar de ningún modo por completo los modelos de pensamiento y comportamiento de generaciones posteriores pero tampoco podemos encerrarnos en los modelos pre-digitales. Podemos usar la tecnología pero eso no es todo: hay que pensar en estructura bit.
  14. Existe la lectura bit en su concepto analógico pero bien existe también un concepto cibernético que va mucha más allá del tecnologismo ciego. Más allá de ella se construyen espacios simbólicos e imaginarios que son los que reconstituyen las sociedades.
  15. La tradicional disciplina de lectura como campo acotado sufre un espasmo al expandirse no solo en sus aspectos físicos sino, sobre todo, en aquellos que la llevan a una pretendida (por los planteamientos tradicionalistas) indefinición y fragmentación. Más bien me parece que estos nuevos modelos llevan a una fractalización creativa que posibilita la creación y recreación de nuevas estructuras mentales y de conocimiento, que transcienden la linealidad dogmática anterior. La lectura no es nítida pero precisamente por ello nos permite vislumbrar nuevas imágenes sin esos contornos fijos que las hacían inamovibles.
  16. La nueva lectura no es un asunto técnico sino más bien conceptual. Evoluciona como corriente de conocimiento una vez que se superan varias barreras: una la de la tradición ilustrada que propone filtros expertos en la edición de contenidos; otra la que propone el mercado como modelo de distribución “uno a uno” para garantizar los réditos necesarios. La lectura, y no solo esto sino la escritura y la edición, ya no pueden obviar la influencia de lo digital, de lo telemático y, en mayor medida, los nuevos comportamientos, hábitos y necesidades para el proceso de conocimiento técnico y emocional
  17. ¿Puede existir una diferencia entre lo legible y la lectura? ¿Puede que esa diferencia si dispare desde los nuevos modelos, desde las nuevas actitudes? La lectura como acto voluntario y consciente requiere, reclama hoy, objetos legibles más allá de los formales y clásicos. El acto voluntario necesario para toda lectura lleva aquí una implicación que hurga y transita por caminos que se cruzan con otras disciplinas “lectoras” que las mezclan, las contaminan. Esta lectura ya no se ciñe a una centralidad concentrada sino que busca la transversalidad de lo legible.
  18. El lector se hace activo y la culpa del abandono (hay que leer hasta el final) desaparece para fomentar la pasión por la búsqueda. La práctica de la lectura se convierte en un proceso que busca nuevos argumentos, nuevas experiencias interconectadas y abandonadles a la vez. Una teoría contemporánea de la lectura. La lectura se expande no solo a través de la línea funcional sino como concepto y puede llegar a no seguir la idea espacio-temporal de una lectura tradicional.
  19. La compleja realidad híbrida que habitamos también se refleja en el mundo de la lectura. El “ruido” aparente que se provoca a través de la interpolación de numerosos procesos y procedimiento es el único que muestra la realidad del mundo contemporáneo. Ir más allá de la anterior “esencialidad” de la información.
  20. El azar como descubrimiento. La serendipia en la lectura. Todo supone que una navegación transversal y abierta nos ofrece caminos inesperados. La actitud curiosa supone que el accidente es un elemento substancial para descubrir. La aleatoriedad también como fuente.
  21. ¿Leer con los cinco sentidos? ¿Se pueden explorar nuevos horizontes mentales, sensoriales? La tecnología como ampliadora de le experiencia lectora. En todo caso esa experiencia debe tomar parte de un proceso creativo multisensorial, de una interactividad sensorizada. Un concepto expandido de la escritura
  22. ¿Por qué acabar perdido en un libro cuando puedes activar tu propia inteligencia de escritor más allá de él? Mark Amerika en “a mínima” http://aminima.net/wp/?p=65&language=es
  23. Narrativa multimodal para una lectura mediática. La generación y regeneración de hipertextos
  24. En el sentido de Bauman ¿podría hablarse de una lectura líquida? Dinámica. Flexible y adaptativa. De intervalos. Fuera del espacio físico. Discontinua e inestable…
  25. Lectura analógica > lectura tecnológica > lectura híbrida
  26. El espacio libro transciende el objeto que transmite el mensaje. Su esencia no es ya la lectura objetual sino que surge de un entorno en el que las necesidades emocionales y el conocimiento son satisfechas a partir de la cocreación, del remix, de la metástasis conceptual. Se lee fuera del libro y más allá de la linealidad y de la direccionalidad. Se crean entornos significantes de naturaleza transitoria que pueden llevar doble existencia. Una literatura compuesta por subsistemas que se ensamblan en rizoma. La lectura liquida es, más que nunca, un lugar donde ocurren cosas.
  27. Multilectura. Con capacidad de navegación. Que disemina, que se disemina. Que no esta ligada al texto. Infinitamente multiplicable. Centrífuga. Desanclada. Que trasciende la estructura WYSIWYG.
  28. Quizá la superación del placer narrativo también tenga mucho que ver en esto nuevo modelos de lectura (¿no habrá trascendido la lectura de acción al videojuego?)
  29. ¿Es posible a través de los medios abandonar el espacio que nos ofrece el mercado de la lectura?
  30. Esto texto también es un ejercicio de remezcla.
  31. Y además leo a Satie en su piano.

(Este texto se publicó originalmente en el catálogo de la exposición que la Fundación Germán Sánchez Ruipérez organizó en torno al proyecto “dónde lees tú”) La bitografía del principio pertenece a la serie “huidas” de la mencionada exposición.

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